Slice of Life
No quiero gestionar, solo quiero gastar dinero
Un escritor con un talento brillante.
Debido a una enfermedad repentina, terminó muriendo.
Entonces, una oportunidad sorprendente e inesperada se le presentó.
«¿He renacido como el tercer hijo de una familia chaebol?
¡Y encima como el segundo hijo, sin deberes pero con todos los derechos!»
“En última instancia, ¿cuál es tu objetivo soñado…?”
“La gestión no me interesa, solo quiero gastar dinero.”
“Ah, como era de esperar, nuestro representante… ¡tus ambiciones son únicas!”
¿Será posible que nuestro protagonista realmente solo pueda gastar dinero?
“El público ama a los héroes, y los héroes nacen a través de las historias. Entonces, ¿qué pasa con el narrador?”
“Ese soy yo. Todo esto salió de mi cabeza, ¿no es así?”
“Solo quiero preguntarte algo.”
“……¿Qué?”
“¿Crees que el mundo llegará a amar a tu hermano?”
Sin embargo, el abuelo tenía una opinión un poco diferente.
“No importa cómo lo vea, creo que el mundo terminará amándote a ti.”
Una segunda vida que se vuelve cada vez más complicada.
¡De verdad, solo quiero gastar dinero!
Mi pequeño dragón y yo
En un mundo lleno de agitación y magia, un protagonista cansado de la vida caótica de la ciudad decide mudarse a una tranquila aldea rural para empezar de nuevo. Allí, entre montañas verdes, ríos cristalinos y aldeanos amables, espera llevar una vida pacífica y sin preocupaciones. Sin embargo, un día, mientras pasea por el bosque, encuentra a una pequeña criatura herida: un bebé dragón.
Adoptando al indefenso dragón, la vida del protagonista da un giro inesperado. Entre los desafíos de criar a un ser mágico, descubrir los secretos de la naturaleza y crear un vínculo especial con su nuevo amigo, la historia nos lleva por momentos cálidos, divertidos y llenos de ternura.
Juntos, el protagonista y el bebé dragón aprenden a sanar sus heridas físicas y emocionales, mientras disfrutan de una vida sencilla en el campo. Es una novela que celebra la amistad, la naturaleza y los pequeños momentos que hacen que la vida valga la pena.